¿Conoces lo que te hace especial?

Marta López Silva, Responsable de Comunicación, Xperience by Lukkap.

A lo largo de nuestra vida y desde que nacemos: crecemos, avanzamos, nos caemos, nos levantamos… y buscamos cumplir todas las expectativas que los demás tienen puestas en nosotros. Buscamos con cada acto que nos recuerden, que pase lo que pase no nos olviden.

Cuando una marca nace, atraviesa también un proceso de construcción de la misma. Busca alcanzar una fuerte identidad corporativa y el mejor posicionamiento posible en el mercado. ¿El objetivo? El mismo. Que el cliente le recuerde, que recurra a su marca, que tengan una relación de amistad a largo plazo. Que pase lo que pase no le olvide.

Y es que al fin y al cabo, nuestra parte intangible, la que no se ve, es la que nos hace únicos, la que nos hace especiales, la más valiosa.

El branding interviene en este proceso de una forma significativa. Busca resaltar el poder de una marca. Su parte invisible, sus cualidades, sus valores intangibles. Busca resaltar aquello que la hace única, para diferenciarse de los demás y causar un impacto en el mercado. Al fin y al cabo tanto en la relación “persona-persona” como en la relación “producto-cliente” se cumple la siguiente máxima: “la gente olvida lo que les dijiste, pero nunca olvidarán lo que les hiciste sentir”. ¿Quieres que no te olviden? Enséñales porqué eres especial.

Existen cuatro tipos de branding:

  • Branding de producto: Es aquel que pone foco en el producto, en sus características como elemento físico y tangible y en su valor diferencial.
  • Branding de personalidad: Su estrategia es centrarse y jugar con las emociones. Accede al consumidor por el sistema límbico, la parte de nuestro cerebro que desarrolla nuestras emociones y motivaciones. Por lo tanto se trata no tanto de mostrar el producto, sino el porqué del producto.
  • Branding de consumidor: Independientemente de si ponemos el activo en un tangible o en un intangible al decantarnos por este tipo de branding nos centramos en el consumidor y lo más importante, en lograr que éste se convierta en embajador de nuestra marca.
  • Branding cultural: Tiene como objetivo crear “comunidades de marca” y con ellas “influencers”. En este branding el precio se diluye y el consumidor está dispuesto a pagar más por una marca “de las de toda la vida”, por una experiencia de compra alucinante o por un producto que le aporta la confianza y seguridad  que necesita.

 

En este proceso de diferenciarnos utilizando la estrategia más conveniente y el branding más apropiado, es importante mencionar la psicología cognitiva, aquella que estudia la forma en que las personas pensamos, aprendemos y tomamos decisiones.

Las personas actuamos como un ordenador, los archivos principales los guardamos en las carpetas del escritorio para tenerlas siempre al alcance de un click, los demás, los “menos necesarios”, se encuentran perdidos en la memoria.

Del mismo modo que desde que nacemos, algunos acontecimientos, nuestros seres queridos, o fechas importantes las recordamos de manera instantánea, como empresa, debemos lograr que nuestra marca esté guardada en las carpetas más accesibles de nuestros clientes.

La conducta humana según la psicología cognitiva está medida por el procesamiento de la información, las personas no son meros reactores al ambiente, sino que son constructores activos de su experiencia. Si la experiencia es buena, si ataca la emoción, será difícil de olvidar.

En definitiva, si trabajamos con la estrategia y el branding más conveniente y le enseñamos a nuestro cliente lo que verdaderamente somos, nuestra marca “recién nacida” disfrutará de una larga vida, posicionada en la carpeta y memoria de nuestros clientes.

¿Y tú? ¿Conoces lo que te hace especial?

 

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